"Durará tanto como lo cuides y lo cuidarás tanto como lo quieras."
Frase conocida por muchos y desconocida por pocos.
La razón por la que hoy estoy escribiendo aquí es porque ya no puedo explicar lo que siento, antes me costaba es verdad, pero en mi mente sí se podía explicar pero ya no, en mi mente sólo existe ese pensamiento de un futuro juntos y felices con nuestra familia.
Mis miedos disminuyeron, es verdad. Nuestra confianza aumento y por completo.
Aún nos queda mucho por conocer de nosotros mismos pero estoy tan segura de que quiero experimentar todo junto a ti.
No quiero a otra persona que no seas vos, no quiero que te alejes ni que me alejes. Quiero que esto sea eterno.
No quiero que sea perfecto, quiero peleas y reconciliaciones, quiero llantos y sonrisas, quiero sexo y amor, quiero ser toda tuya y mi espacio personal, quiero que me pelees, me molestes, me hagas enojar y luego me abraces y me hagas mimos.
Soy complicada, lo sé, lo sabes, pero sabes cómo tratarme y hasta ahora me has llevado a la perfección.
Si esto algún día cambia espero que no sea negativo el cambio. Yo estoy bien así con vos y creo que tú también.
El sábado 15 me quedé a dormir en tu casa, pasamos estupendo. Me encanta compartir momentos contigo. La noche fue extraña, me sentí mal porque pensé que yo era el problema de que estuvieras así, enojado. Estos días estoy un poco histérica, lo admito, pero esa noche los dos estábamos raros, me desperté muchas veces llorando y pensé que a la mañana siguiente íbamos a terminar. Trate de evitarlo haciéndote mimos pero la respuesta que me dabas no era la que yo esperabas por lo tanto cedí a rendirme y que si teníamos que terminar estaría de acuerdo con tal de que seas feliz.
En la mañana me desperté yo primero que tú y comencé a darte besos y caricias hasta despertarte.
Cuando te levantaste creí que íbamos a hablar sobre lo sucedido esa noche, pero no dijiste una palabra sobre eso. Al rato fuimos a comer y luego quise hablarte sobre lo mal que me sentí, tal vez tenías algo para decirme pero sólo me dijiste que tuviste una mal noche y que me amabas, que no querías terminar conmigo por nada en el mundo.
Escuchar esas palabras me dio tranquilidad, alivio, pero sentía que algo pasaba y tal vez no querías decirme así que deje pasar, pensé que volverías a tener ese comportamiento raro conmigo pero no, hasta ahora no y seguramente sí tuviste una mal noche y nada más.
Quería compartir esto acá para que entiendas que si tienes algo que decirme me lo puedes decir.
La verdad a veces duele pero la mentira duele más y quiero que este amor sea plenamente sincero.
Jamás me sentí así por alguien y cuidaré este amor tanto como te amo.